Nuevas simulaciones sugieren que los enormes remolinos estelares que rodean una lejana galaxia, se formaron cuando dos galaxias de igual tamaño tuvieron una colisión.

La galaxia llamada NGC 5907, está ubicada a unos 50 millones de años luz, en la constelación Draco, mientras que sus estrellas, gas y polvo cósmico se encuentran a unos 150 mil años luz a través de ella.

Los científicos que estudian estos remolinos originalmente pensaron que se habian formado cuando una galaxia relativamente pequeña había chocado con una más grande, destruyendose en el proceso. En este nuevo estudio, una masiva simulación por computador muestra que hubiese sido imposible para una galaxia tan pequeña haber producido los flujos observados, siendo más probable la idea de que dos galaxias de igual tamaño chocaron entre sí hace unos 8 o 9 billones de años atrás.

Otro dato que se desprende de las simulaciones, muestra que las galaxias implicadas en la colisión deben haber sido muy ricas en gas, para poder producir los remolinos que rodean a NGC 5907.

Se cree que la mayoría de las galaxias espirales se han formado debido a procesos similares. A lo largo de la historia del universo, galaxias más pequeñas han chocado con otras y se han fusionado, produciendo galaxias aún más grandes. De hecho, nuestra galaxia, la vía láctea se prevee que se dirige a una colisión con nuestra galaxia vecina Andrómeda en unos 4.5 billones de años.

 

Vía Wired