Científicos han estimado que podrían haber muchos planetas con tamaños y condiciones apropiadas para la vida, en los que puede existir agua, y que se encuentran orbitando alrededor de las estrellas enanas rojas de la Vía Láctea, las cuales representan alrededor de un 80% de las estrellas presentes en nuestra galaxia.

 

Un equipo de astrónomos realizó un estudio basado en observaciones hechas a 102 estrellas rojas enanas por un período de 6 años, con ayuda del telescopio HARPS (acrónimo en inglés para Buscador de Planetas por Velocidad Radial de Alta Precisión). Dichas estrellas son más pequeñas y más frías que el Sol, pero son extremadamente comunes en nuestra galaxia, encontrando nueve planetas con masas entre 1 y 10 veces la de la Tierra orbitando alrededor de estas 102 enanas rojas, notando que se estima que hay unas 160.000 millones de estas estrellas en la Vía Láctea.

El equipo a cargo de este estudio, indica que es posible que haya vida en algunos de estos planetas, notando que si bien en un planeta donde hay agua, puede haber vida, no hay garantías de la evolución de vida en un planeta que se encuentre en una zona habitable.

Al combinar los resultados obtenidos en esta investigación, con otras observaciones, los astrónomos han llegado a la conclusión de que los planetas similares a la Tierra aparecían con un 41% de frecuencia en torno a estas estrellas enanas rojas, mientras que con un 12% de frecuencia aparecían planetas grandes como Júpiter o Saturno.

Un aspecto muy importante que destaca el equipo de astrónomos, se refiere al hecho de que las estrellas en cuestión son más frías que el Sol, de forma que los planetas deben orbitar más cerca para que se les suministre el calor requerido para ser habitable (permitiendo así la existencia de agua en estado líquido), pero al estar más cerca de la estrella implica que el planeta eventualmente podría ser impactado por tormentas solares y radiación ultravioleta.

Xavier Delfosse, perteneciente al Instituto de Planetología y Astrofísica de Grenoble dijo que “esto abrirá la emocionante posibilidad de estudiar la atmósfera de estos planetas y así buscar signos de vida”, indicando que uno de los planetas descubiertos por el HARPS es el Gliese 667Cc, planeta que corresponde al más parecido al nuestro, y con mucha seguridad puede tener las condiciones requeridas para la presencia de agua en su superficie.

Vía Wired