La nave se situó a 2,5 kilómetros del complejo para poner a prueba sus sistemas de comunicación y de navegación antes de recibir la aprobación para hacer contacto y convertirse así en el primer vuelo privado no tripulado que llega a la Estación Espacial Internacional.

Durante las maniobras de este jueves la cápsula, de 3,7 metros de diámetro y 4,4 metros de alto, pasó alrededor de la ISS a una distancia de 7 a 10 kilómetros y acercándose hasta los 2,5 kilómetros.

Según el plan desarrollado por SpaceX, promotor de la iniciativa, se espera que este viernes se realice el acoplamiento con la estación y, tras previa autorización de la NASA, los astronautas puedan abrir la escotilla de la nave y trasladar los cerca de 500 kilos de carga que transportaba.

Entre ellos se encuentra ropa y alimentos para la tripulación de la ISS, una batería de repuesto, un computador, 15 experimentos diseñados por estudiantes y las cenizas de 307 personas que fueron puestas en órbita, entre las que destacan el actor de Star Trek James Doohan y el astronauta Gordon Cooper.

Esta es la primera operación del nuevo plan de la NASA para transferir al sector privado las misiones de servicio de la Estación Espacial Internacional, por lo que SpaceX ya trabaja en conjunto con el organismo estadounidense para lograr el transporte de personas al espacio.