Las energías renovables ya comienzan a ser parte de nuestra vida cotidiana y cada día se desarrollan nuevas tecnologías que permiten obtener energía de objetos y situaciones que antes eran impensados. Pero lo que está desarrollando un grupo de científicos escoceses es algo totalmente inédito y novedoso: un método que permite obtener energía solar desde el espacio para luego transportarla sin cables hacia cualquier lugar de nuestro planeta.

El proyecto, desarrollado por un grupo de ingenieros e investigadores de la Universidad de Strathclyde, Glasgow, forma parte del Instituto para Conceptos Avanzados de la NASA –NIAC por sus siglas en inglés-, que es un consorcio que involucra investigadores estadounidenses, un equipo japonés y otro europeo, representados por los científicos de Escocia.

Los ingenieros han estado probando un sistema en el espacio que puede soportar una plataforma con paneles solares  para obtener energía y luego transmitirla a la Tierra a través de microondas o láser.

Esta invención podría permitir el envío de energía a lugares remotos, alejados de la civilización, así como a zonas de catástrofes naturales, donde el suministro eléctrico se vea interrumpido.

Además, lo mejor de este proyecto es que se podría tener una fuente ilimitada e ininterrumpida de energía, ya que, al estar en el espacio, el panel solar no sufre las consecuencias de la variación lumínica del día y la noche terrestres, ni se ve afectado por los cambios de clima.

Al respecto, Massimiliano Vasile, del departamento de Ingeniería Mecánica y Aeroespacial de la Universidad de Strathclyde, explicó que “inicialmente, los pequeños satélites serán capaces de generar energía suficiente para una peueña villa, pero tenemos la voluntad y la tecnología disponible para instalar una estructura lo suficientemente extensa en el espacio que pueda obtener la energía necesaria para abastecer una gran ciudad”.