Los perros entrenados siempre han sido los más eficaces en la detección de explosivos, logrando determinar dónde puede haber uno de estos artefactos a través de su avanzado olfato, que distingue las partículas de elementos explosivos en el aire. Sin embargo, al fiel amigo del hombre le salió competencia en el camino, ya que científicos franceses diseñaron un detector que se acerca mucho a la fiabilidad que presentan los canes.

Investigadores del Centro Nacional de Investigación Científica de Francia (CNRS) y del Instituto franco-alemán de Saint Louis, crearon un artefacto detector de explosivos muy avanzado que supera en sensibilidad a todos los detectores artificiales existentes, basándose en el funcionamiento de las antenas de una especie de mariposa nocturna.

El dispositivo funciona con 500.000 de pequeños filamentos de dióxido de titanio, imitando el sistema de detección natural de la mariposa, cuyas antenas tienen una gran cantidad de sensores conectados directamente a sus neuronas.

La ventaja del detector fabricado por los científicos franceses es que es capaz de detectar concentraciones de componentes de dinamita suspendidos en el aire en cantidades mínimas, superando lo logrado por los detectores más avanzados hasta el momento y acercándose a la efectividad presentada por los perros adiestrados para este tipo de tareas.

Luego de las exitosas pruebas realizadas por el dispositivo, los científicos a cargo ahora se encuentran diseñando un aparato de fácil manipulación incorporando el avanzado sistema de detección y pretenden que, en un futuro, sea capaz de detectar varios tipos distintos de explosivo, ya que hoy sólo reconoce componentes de dinamita.

Además, sus creadores estiman que el artefacto puede tener una gran cantidad de aplicaciones en diversas áreas, como la seguridad aeroportuaria a través de la detección de bombas, control medio ambiental por su capacidad de medir la calidad del aire, y en salud, ya que abre la posibilidad de localizar sustancias tóxicas como las drogas.