El avance de la tecnología la permitido muchas mejoras en la calidad de vida de personas con algún grado de discapacidad. En el último tiempo, científicos desarrollaron gafas que permiten a los discapacitados visuales esquivar obstáculos y distinguir objetos a través de la información que le entregan a la persona que los utiliza.

Prótesis para personas que no se pueden desplazar por falta de alguna extremidad, anteojos para personas con visión limitada o dañada, audífonos para gente con discapacidad auditiva, entre otros, son sólo algunos ejemplos de los avances y las formas en que la ciencia y la tecnología convergen para ayudar a las personas que lo necesitan.

Científicos de la Universidad Carlos III de Madrid desarrollaron unas gafas que permiten a las personas con discapacidad visual moderada tener información de toda la amplitud de su campo visual a través de un sencillo código de colores que indica, entre otras cosas, la profundidad de campo, distancia entre objetos y contornos, lo que permite al usuario formarse una idea del ambiente en que se desenvuelve.

Estas gafas fueron desarrolladas sobre un HMD –Head Mounted Display- que se asemeja a los cascos utilizados para componer la realidad virtual, integrando dos cámaras y un pequeño ordenador que procesa las imágenes que recibe, interpretándolas y mostrándoselas al usuario en tiempo real a través de dos pequeñas pantallas, determinando la distancia y los contornos de los objetos y variando el color de ellos en función de la distancia presentada.

El prototipo está siendo evaluado sobre unas gafas inteligentes, más ligeras que el incómodo casco virtual, en colaboración con el Instituto de Oftalmología Aplicada (IOBA) de la Universidad de Valladolid, donde realizan los ensayos clínicos para poder validarlo ante las autoridades y ver su factibilidad de aplicación. La idea es hacer que el dispositivo sea más ligero y cómodo para el usuario, de manera que pueda ser llevado junto con un pequeño mecanismo electrónico que procese las imágenes.