Henrik Scharfe presentó en Lima el Geminoid-DK, un robot creado a su imagen y semejanza, capaz de imitar sus movimientos faciales y mantener conversaciones, destacando que los humanoides convivirán con las personas sin que éstas se percaten de su naturaleza electrónica.

El profesional indicó que su clon robótico, que por ahora sólo funciona conectado a una computadora y se mantienes sentado, podrá caminar por la calle e interactuar con los demás “en tan sólo una década, si en ese tiempo se construye infraestructura avanzada, convergen fuentes tecnológicas y sacamos los robots de los laboratorios”.

“Para ver a un humanoide paseando entre nosotros sólo se necesita mejorar la tecnología existente, como la autonomía de las baterías, los sistemas para evitar obstáculos y los sistemas de navegación”, añadió.

El Geminoid-DK ha sido usado para experimentar la interacción de las personas con las máquinas, además de tomar exámenes orales a los alumnos de Scharfe en la Universidad de Aalborg -Dinamarca- e incluso ha ido a fiestas.

Scharfe explicó que los humanoides tendrán como fin realizar tareas complementarias como “la gestión del correo electrónico o que un maniquí le explique al comprador las características de la ropa que está interesado en comprar”.

Scharfe señaló que esta situación será habitual porque “los humanos tratamos a un robot como si fuera otro ser humano si éste tiene la apariencia de una persona, a pesar de que ahora resulte sorprendente ver a un androide que atiende al público o que simplemente viaja en avión”.