Según un estudio realizado por científicos argentinos, el sildenafil, principio activo del popular medicamento contra la disfunción eréctil, también actúa sobre el reloj biológico de las mujeres, ayudándolas a superar los cambios de luz que generan los transtornos circadianos.

Este tipo de transtornos se presentan en problemas para dormir por cambios radicales en la exposición solar, como constituye el paso de un huzo horario a otro, trabajar en turnos rotativos o vivir en zonas extremas con escasa o demasiada exposición al sol por tiempos prolongados.

“Encontramos que el sildenafil funciona tanto en hembras como en machos, porque se trabaja sobre un proceso bioquímico que no tiene que ver con lo eréctil”, señaló a Diego Golombek, quien escribió junto a Patricia Agostino y Santiago Plano el estudio.

“Es bueno que sirva para hembras y machos y que los resultados no sean género dependientes”, señaló Golombek, investigador de la Universidad de Quilmes. Para los profesionales, “el reloj biológico es un núcleo en el cerebro que le dice al cuerpo qué hora es a través de señales neurales y se sincroniza con la luz solar”.

Según Golombek, “en el laboratorio quisimos saber qué caminos biológicos o bioquímicos utiliza la luz solar para decirle al cuerpo humano que vaya más rápido o no. Hace algunos años encontramos que entre la luz solar y el reloj biológico trabaja una molécula llamada GMP-cíclico”.

Es esta molécula la que determina, según el estudio, la sincronización del reloj biológico y por ende la adaptación a cambios de luz, como por ejemplo le puede ocurrir a una persona cuando cambia de huso horario y confronta problemas para dormir.

En 2007 estos científicos determinaron que al aumentar la cantidad de dicha molécula el cuerpo se sincroniza más rápido con la luz solar al introducir el sildenafil. La dosis que se utilizó es sustancialmente más pequeña a la que se usa para tratar la disfunción eréctil, por lo que el estudio aclara que no se presentaron efectos secundarios.