El hallazgo de fósiles en los Pirineos vino a confirmar la teoría que apunta a que los dinosaurios se extinguieron en forma repentina como resultado del impacto de un cuerpo celeste contra la Tierra.

El análisis realizado a los restos de saurópodos apunta que estas especies mantuvieron su diversidad hasta su extinción definitiva hace 65 millones de años, según lo informado por el Instituto Catalán de Paleontología (ICP).

El estudio indica que los saurópodos -unos dinosaurios herbívoros de cuello y cola largas y andar cuadrúpedo- que vivieron al final del Cretácico en Europa mantuvieron su diversidad hasta la extinción, hace unos 65 millones de años, en contra de las teorías gradualistas.

El trabajo de investigación, realizado por especialistas españoles de la Universidad de Zaragoza y de la Universidad Autónoma de Barcelona, junto con expertos franceses e italianos, refuerza la hipótesis de que la extinción de los dinosaurios pudo ser brusca y repentina debido al impacto de un asteroide en la Tierra y al desajuste medioambiental originado.

Los autores remarcan que la extinción de los dinosaurios es uno de los hechos más relevantes de la historia de la vida en la Tierra al relacionarse con el impacto de un asteroide.

Sin embargo, apuntan, hay pocos lugares en el mundo con un registro fósil de dinosaurios que coincida con el límite del Cretácico.