Uno de los principales problemas que presenta el sistema operativo de dispositivos móviles de Google, Android, es la fragmentación, generada por la gran cantidad de fabricantes de smartphones y tablets que producen estos dispositivos. Esto se podría reducir su las compañías fabricantes y los desarrolladores trabajan en conjunto, según el jefe de ingenieros del SO.

Android es un sistema operativo de código abierto, lo que permite que existan ligeras modificaciones introducidas por los fabricantes de teléfonos móviles para cada dispositivo.

Esto provoca  una inevitable y desagradable fragmentación, lo que hace que los desarrolladores se compliquen más de la cuenta al crear, por ejemplo, aplicaciones compatibles con una versión del sistema operativo, pero no compatible con todos los dispositivos que cuentan con esa versión del sistema operativo.

Es por esto que Hiroshi Lockheimer, jefe de ingenieros de Android, confía en que esta característica disminuya hasta desaparecer completamente, aunque agrega que los usuarios del SO de Google no son iguales a los del iOS de Apple, quienes realizan las actualizaciones de software apenas ésta se encuentra disponible en el mercado, ya que “la naturaleza de nuestros ecosistemas es diferente”, explicó el técnico.

Sin embargo, para lograr esta disminución de la fragmentación será necesario que los fabricantes aclaren desde un principio sus objetivos con el SO de Google, para así evitar posteriores inconvenientes con aplicaciones de desarrolladores externos. “Todo depende de que los fabricantes identifiquen cuáles son sus objetivos y decidan si quieren ser los primeros en incorporar esta nueva versión u otra ligeramente modificada para sus dispositivos”, indicó el jefe de ingenieros, agregando que “Android es un SO de código abierto porque queremos que los fabricantes dispongan de esa libertad”.

Lockheimer también explicó que va a ser muy importante el PDK –Platform Developer Kit- para lograr un trabajo conjunto de los desarrolladores con los fabricantes, para así contribuir a la desfragmentación y evitar futuros inconvenientes.

Más información en The Telegraph.