Una vez más los investigadores científicos lograron hacer una réplica casi exacta del agún aspecto del ser humano. Esta vez se trata de un grupo de españoles que tras varias pruebas pudieron eludir sistemas de seguridad con el método de escaneo de iris, con una recreación de la misma.

Como siempre, este descubrimiento parece de ciencia ficción. Es que en más de alguna película se ha visto la utilización de sistemas de seguridad basados en el análisis de los ojos y también que algunos bandidos lograban vulnerarlos con ciertos lentes de contacto, lo que según el hallazgo de la Universidad Autónoma de Madrid, hoy ya es una realidad gracias a los resultados mostrados en la Conferencia de Seguridad Informática Black Hat de La Vegas.

La forma en que los investigadores españoles y estadounidenses lo lograron, fue a partir de la recreación del iris del ojo de un ser humano, a partir de datos provenientes de códigos digitales reales y que estaban almacenados en dichos sistemas de seguridad de escaneo- 5000 bits con distinta información-, lo que sin duda pone en jaque a la biométrica que parecía incorruptible o al menos en su 99,9%.

Encabezados por el científico Javier Galbally, lo que efectivamente y en otras palabras lograron hacer, es la impresión de imágenes sintéticas del iris del ojo, es decir, uno falso que engaña por ser una réplica perfecta, a estos sistemas de seguridad y con una efectividad del 80%. Ahora, la pregunta es entonces sobre qué prueba esto más allá de ser un gran descubrimiento, teniendo como respuesta que el robo de identidades, aún con los más sofisticados métodos de seguridad, sigue siendo posible. Aunque eso sí, deberían ser tan genios como quienes descubrieron que esto se podía realizar a partir del código del iris.

Finalmente, cabe recordar que el sistema de reconocimiento de iris no es desconocido, pues, por ejemplo, los del FBI están probando un programa con dicha tecnología para usar con los presos federales de 47 estados, mientras que ya es utilizado en el aeropuerto de Schipol en los países bajos, donde los usuarios inscritos en el programa pueden entrar al país sin mostrar ningún tipo de identificación. Lo mismo sucede con varios aeropuertos del Reino Unido y con la gigante Google, que utiliza este sistema biométrico de escaneo de iris para controlar el acceso a algunos de sus centros de datos.

Vía Wired