Transcurridos más de 12 días del exitoso aterrizaje del Curiosity en el Monte Gale de Marte y luego de recibir su primera actualización OTA, el rover de la NASA está listo para ejecutar sus primeras misiones en el planeta rojo.

Sí, porque pronto el Curiosity deberá comenzar a dar sus primeros pasos en suelo marciano, por lo que una de las primeras misiones tiene que ver con el simple movimiento de sus ruedas, es decir, el robot tendrá que mover de lado a lado estas para comprobar que funcionan.

Luego de eso, la segunda etapa consistirá en avanzar 10 metros hacia una roca situada a esa distancia del rover, con el fin de comprobar que todo va como se supone debe ir. Así, una vez teniendo esa información confirmada, la primera gran misión será trasladarse 400 metros hacia un lugar denominado como Gleneig, el cual a vista de los científicos pareciera tener el tipo de roca indicada para la primera perforación.

Pero no sólo deberá moverse, pues antes el Curiosity también deberá poner a prueba su láser de la ChemCam, habiendo elegido para ello la roca N165, misma que se encuentra ubicada a unos dos metros de distancia del rover.

Cabe recordar que en este proceso, la treintena de disparos del láser tienen por objetivo ayudar al análisis de los científicos, al convertir dichas rocas en una especie de bolas de fuego que desprenderán los distintos colores que entregan pistas de los átomos que las componen.

Y eso sólo por el momento, pues la NASA pretende sacar el máximo partido a esta investigación histórica sobre la superficie de Marte, por lo que es un estudio que dará mucho contenido al mundo científico durante mucho tiempo más. Por ejemplo, se calcula que dentro de un año, el Curiosity arribará al monte Sharp.

Vía The Verge