El cambio climático y la economía basada en el uso intensivo del carbono causan la muerte de alrededor de cinco millones de personas cada año, y originan pérdidas económicas equivalentes al 1,6% del Producto Interior Bruto (PIB) mundial, según revela el segundo informe sobre de Vulnerabilidad Climática elaborado por “Dara”, una prestigiosa organización independiente experta en temas humanitarios y de desarrollo.

El informe “Climate Vulnerability Monitor” se publicó ayer en Nueva York. La primera ministra de Bangladesh, Sheikh Hasina, cuyo país preside el Foro de Vulnerabilidad Climática, fue la encargada de presentarlo, aprovechando la celebración de la 67 sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas.

El documento había sido encargado por una veintena de Gobiernos. Y demuestra, por primera vez, que afrontar la crisis climática global traería importantes beneficios económicos, tanto para las economías más grandes como para las naciones más pobre.

Según el informe, el cambio climático y la economía de uso intensivo del carbono causan cinco millones de muertes cada año: 400.000 debidas al hambre y las enfermedades transmisibles agravadas por el cambio climático y 4,5 millones, vinculadas a la economía del carbono, en especial a la contaminación atmosférica.

El hecho de que no se esté actuando sobre el cambio climático, además, ya cuesta a la economía mundial el 1,6% de su PIB (1,2 billones de dólares al año). El rápido ascenso de las temperaturas y la contaminación asociada al carbono, duplicará los costes, llegando al 3,2% del PIB mundial en 2030, advierten desde Dara.

En los países más pobres, las pérdidas económicas son enormes, llegando a un 11% del PIB de promedio en el año 2030, pero las principales economías mundiales se ven afectadas de igual forma, aseguran. “En menos de 20 años, China soportará la mayor parte de las pérdidas, con más de 1,2 billones de dólares», mientras que Estados Unidos experimentará un freno en su crecimiento en un 2% del PIB». «El parón de India superará el 5% de su PIB”, señalan.

“La reducción de emisiones contraería el crecimiento del PIB en apenas un 0,5% durante la próxima década. Y la ayuda requerida por los países más vulnerables rondaría los 150.000 millones de dólares por año” afirmaron.