Para el bautizo de la nueva plataforma que está a punto de aparecer, Nintendo ha decidido no hacernos esperar y dar a los indecisos una razón más para inclinar la balanza a favor del catálogo de lanzamiento de Wii U.

Si atendemos a las cifras cosechadas por ‘New Super Mario Bros. Wii’, más de 25 millones de copias vendidas, parece claro que nos encontramos ante un verdadero caballo de batalla, una apuesta segura, pero la compañía japonesa podría caer fácilmente en el error de sobreexplotar la franquicia y no lograr dar a los jugadores razones suficientes para pasar por caja.

Para intentar no reventar la gallina de los huevos de oro, Nintendo ha decidido implementar varias novedades que justifiquen la compra del título para los fans, como la posibilidad de jugar hasta cinco jugadores a la vez (uno de ellos con el gamepad de Wii U), un diseño de niveles más creativo que nunca y darle un notable lavado de cara en el apartado gráfico, sobre todo sobre el aspecto de Mario y cía., que lucen mejor que nunca.

No estamos hablando de la última revolución gráfica porque con Mario la película no va de eso. Para los de Kyoto, siempre ha primado más el diseño y vistosidad de los niveles que el detalle de las texturas, sobre todo en esta franquicia 2D, lo que no quita para que el toque ‘HD’ le siente realmente bien al fontanero.
En cuanto a jugar con nuestros amigos, podremos hacerlo con nuestros “wiimotes”, poniéndonos en el papel de Mario, Luigi y dos toads, para dejar un papel muy especial al jugador que porte el nuevo Wii U Gamepad; éste se encargará de colocar mediante la pantalla táctil bloques por toda la pantalla que actuarán a modo de plataformas.

Nuestra será la decisión de facilitar o impedir el juego de los demás según coloquemos estos bloques, pudiendo también aturdir a los enemigos. Hemos notado un cierto caos al colocar las plataformas cuando hemos querido cooperar, haciendo en ocasiones que nuestros amigos cayeran al vacío sin remedio, algo que podría desesperar un poco en un principio.

Si somos cuidadosos y no colocamos bloques a lo loco, podremos conseguir bloquear lanzamientos de enemigos, así como lograr que nuestros compañeros bigotudos lleguen a puntos de la pantalla a priori inaccesibles de otra manera. Quizás la manera de actuar más divertida de todas es intentar hacerle la vida imposible a nuestros compañeros, disfrutando al ver cómo arruinamos saltos bien calculados con un bloque puesto a traición, aunque tras un rato puede resultar frustante para los otros jugadores.

En el punto medio hemos encontrado la verdadera diversión y finalmente hemos optado por ser caprichosos como los dioses. Comentar, por si alguien lo dudaba, que tendremos la cómoda opción de jugar sin necesidad de un televisor, como tanto se viene promocionando desde los primeros vídeos de Wii U tiempo atrás.