El observatorio de rayos X Chandra, de la NASA, ha descubierto un pequeño agujero negro supermasivo, cuya masa, 360.000 veces la del Sol, es la menor que se ha observado hasta ahora en el Universo. Además, el fenómeno está en una galaxia que, según las teorías establecidas, no debería contener un agujero negro.
Según los expertos, este hallazgo puede ayudar a conocer mejor el origen de estos fenómenos.

Según ha informado la NASA, el agujero negro se encuentra en el centro de la galaxia espiral “NGC 4178”, a 55 millones de años luz de la Tierra, y al no contener una concentración central brillante, o abultamiento, de estrellas en su centro, no se esperaba que contuviera agujeros negros, ha indicado la agencia espacial.

Para este descubrimiento, publicado en “The Astrophysical Journal”, se ha usado una conocida proporción entre la masa de un agujero negro y la cantidad de rayos X y ondas de radio generadas para estimar la masa del agujero negro. Este método permite conocer la masa de un agujero negro de menos de 200.000 veces la del Sol.

Sí, gracias a este trabajo también se cree que otras cuatro galaxias sin abultamientos contienen agujeros negros supermasivos. De estos cuatro agujeros negros, dos podrían tener masas que pueden estar cercanas a la del que se ha encontrado ahora.

En observaciones anteriores se había determinado que existe una estrecha correlación entre la masa de un agujero negro supermasivo y el abultamiento de la galaxia madre. Los modelos teóricos desarrollados para explicar estos resultados recurren a la fusión de galaxias y predicen que es improbable que las galaxias sin abultamientos alberguen agujeros negros supermasivos.

De este modo, los resultados encontrados para “NGC 4178” y las otras cuatro galaxias mencionadas van contra las predicciones, y pueden sugerir que hay más de un mecanismo en marcha para la formación de agujeros negros supermasivos.