La investigación realizada por científicos de la Universidad de Bath buscó hacer frente a las consignas que señalaban que las nanopartículas de las cremas medicinales y cosméticas son capaces de transportar y entregar sus ingredientes activos dentro de la piel.

Las nanopartículas, que son partículas pequeñas que son menos de la centésima parte del grosor de un cabello humano, se utilizan en algunos filtros solares y cremas cosméticas y farmacéuticas.

El estudio de Bath (“Evaluación objetiva de la disposición de nanopartículas en la piel del mamífero después de la exposición tópica”) descubrió que incluso la más pequeña de las nanopartículas no penetra en la superficie de la piel.

Estos resultados tienen implicaciones para los investigadores y las compañías farmacéuticas, las cuales señalan que las cremas cosméticas con nanopartículas transportan sus ingredientes a las capas más profundas de la piel.

Sin embargo, los resultados también alivian las preocupaciones sobre las nanopartículas potencialmente dañinas, tales como los utilizadas en los protectores solares, las que se creían que podían ser absorbidos por el cuerpo.

Los científicos utilizaron una técnica llamada microscopía confocal de barrido láser para examinar si perlas de poliestireno fluorescente, que varían en tamaño de 20 a 200 nanómetros, fueron absorbidos por la piel.

Se encontró que incluso cuando la muestra de piel había sido parcialmente comprometida por extracción de las capas exteriores con cinta adhesiva, las nanopartículas no penetran la capa externa de la piel, conocida como estrato córneo.

Guy Richard de Departamento de Farmacia y Farmacología de Bath, quien dirigió el estudio, dijo que “los estudios anteriores han llegado a conclusiones contradictorias sobre si las nanopartículas pueden penetrar en la piel o no”.

“El uso de microscopía confocal nos ha permitido visualizar de forma inequívoca y evaluar objetivamente lo que ocurre con las nanopartículas en una superficie desigual de la piel. Considerando que el trabajo anterior ha sugerido que las nanopartículas parecen penetrar en la piel, nuestros resultados indican que solo son depositados en un pliegue profundo dentro de la muestra de piel”, agregó.

Richard recalcó que “el papel de la piel es actuar como una barrera para los productos químicos potencialmente peligrosos y para reducir la pérdida de agua del cuerpo. Nuestro estudio muestra que está haciendo un buen trabajo en esto”.

Los resultados del trabajo sugieren que podría ser posible diseñar un nuevo tipo de nanopartícula que se puede aplicar a la piel y proporcionar una liberación controlada de un fármaco durante un largo período de tiempo. Esto permitiría la liberación sostenida del fármaco activo, reduciendo potencialmente la frecuencia con la que el paciente tendría que aplicar la formulación a la piel.

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