El Valle de Penedés en Cataluña fue el lugar donde un equipo de investigación encontró los fósiles correspondientes a dos mandíbulas y varios dientes que datan de hace 11,6 millones de años.

El equipo, encabezado por Juan Abella del Museo nacional de Ciencias Naturales en Madrid, e integrado por investigadores de Cataluña y la Universidad Complutense, revela los orígenes de estos hermosos mamíferos.

Los fósiles “representan un nuevo genus que probablemente sean los miembros conocidos más antiguos de la familia de los panda gigantes”, añadió.

Los restos tienen las características de un oso adaptado a una dieta con material vegetal duro como el bambú. Actualmente el panda gigante, oriundo de ciertas partes de China, es el único miembro de esta familia peculiar de osos que tiene esa dieta.

La posición filogenética de los pandas gigantes (Alluropoda melanoleuca) ha sido uno de los asuntos más debatidos entre los biólogos de mamíferos y los paleontólogos por más de un siglo.

Esto, debido a la escasez de registros disponibles que cubran el período del Mioceno, lo que hace que hasta ahora sea poco preciso poder determinar el origen de la especie. Hasta hace poco el genus Alluractos del Mioceno tardío en China (que data de 8 a 7 millones de años) fue reconocido como el miembro más antiguo de los pandas.

Los investigadores estudiaron una sucesión de estratos de unos 250 metros que incluye más de 200 sitios con fósiles y cubren un período de alrededor de un millón de años.

Sobre la base de los restos fósiles allí encontrados los científicos describieron un nuevo genus de osos extintos que pertenece al linaje de los panda gigantes. Los científicos designaron el genus como Kretzoiarctos.