La agencia espacial informó que estudiarán el fenómeno desde el espacio y con una estación metereológica desde su superficie.

“Esto es ahora una tormenta de polvo regional”, afirmó Rich Zurek, jefe científico para Marte del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA.

“Cubre una región bastante extensa con su nube de polvo y en una parte del planeta donde tormentas regionales en el pasado se han convertido en tormentas de polvo globales”, explicó. Estas tormentas regionales de polvo ya se han registrado en Marte en 2001 y 2007.

“Una cosa que queremos aprender es por qué algunas tormentas marcianas de polvo llegan a este tamaño y dejan de crecer, mientras que otras siguen creciendo y se convierten en globales”, afirmó Zurek.

La NASA indicó que ahora están en condiciones de señalar que existe un factor que el tiempo con las mayores tormentas de polvo marcianas.

El 16 de noviembre, la sonda Mars Reconnaissance detectó un calentamiento de la atmósfera unos 25 kilómetros por encima de la tormenta. Desde entonces, la temperatura de la atmósfera de la región aumentó alrededor de 25°.

Los instrumentos meteorológicos a bordo del robot Opportunity, en Marte desde 2004 y que se encuentra a más de 1.300 kilómetros de la tempestad, también midieron un cambio en la presión atmosférica.

Si la tormenta continúa expandiéndose, Opportunity podría verse afectado, ya que su suministro eléctrico depende de la energía solar.