Las tiendas de juguetes en países como EEUU vienen a ratificar que el poder de marketing de las aplicaciones móviles se encontraba en plena vigencia y no solo en la sección de electrónica.

Y es que los fabricantes de juegos móviles han traído sus títulos de vuelta a los tradicionales métodos físicos y se han convertido en clásicos juegos de mesa.

Angry Birds Rovio es, por supuesto, un buen ejemplo, ya que en los estantes están presentes Birds Knock on Wood y Angry Birds Space, los cuales se basan en uno de los frutos prohibidos de la infancia: la honda.

Angry Birds Star Wars también se hizo presente y de la forma más tradicional, con Angry Birds Star Wars Jenga Death Star Game.

Para no quedarse atrás, Disney vende el juego Where’s My Water? Swampy está en camino de convertirse en una franquicia seria para el conglomerado de medios de comunicación, ya que la versión original para el smartphone fue diseñado con una línea completa de juguetes y películas en mente.

Monopoly siempre ha estado abierta a la liberación de diversas versiones de su juego, por lo que Zynga se asoció con Hasbro para lanzar CityVille.

Pero Zynga también está tratando de sacar provecho de su adquisición DrawSomething y al éxito de Words with Friends, al presentar versiones que son similares a los “viejos y queridos” Pictionary y Scrabble.

A la hora de los análisis, es importante que los juegos digitales estén haciendo su camino en productos reales. Hay beneficios para los juegos de tablero, mesa y cartas que las aplicaciones de teléfonos inteligentes no tienen, y viceversa. Funciona en ambos sentidos, también.

Un montón de compañías de juegos de mesa están viendo cómo sus ventas físicas aumentan después de lanzar versiones de aplicaciones.

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