Ver las estrellas de una forma no metafórica ni menos desde la Tierra, pronto será una posibilidad considerando que el turismo espacial se acerca rápidamente a las opciones de los viajeros acérrimos.

“Este verano iré de vacaciones al espacio”, es una frase que no sonará tan descabellada en unos años más, pero que sí será una idea no tan fácil de concretar debido a que ir más allá de la Tierra implica riesgos para la salud, según lo que arrojaron las investigaciones científicas.

Cabe recordar eso sí que estos problemas a la salud de los seres humanos ya se conocían. No por nada los astronautas no pasan de estar seis meses en la Estación Espacial Internacional que se encuentra a 330 mil kilómetros de la Tierra, pues la masa ósea y muscular se reduce considerablemente cuando se está en el espacio.

Sin embargo, estos impactos en los astronautas no serían iguales a los que sufrirían los viajeros comunes y corrientes, pues aquellos son entrenados de manera espacial para dichas misiones, por lo que según los expertos, es momento de que se logre dilucidar qué personas serán más aptas o no para ir al espacio, sobre todo porque se enfrentarán con la ingravidez cuando salgan de la atmósfera durante unos cuantos minutos, lo cual provocará cambios inevitables en la fisiología.

En el mismo sentido, los expertos explican que cuando se inicien estos viajes suborbitales, “es muy probable que el viajero sienta náuseas o se ponga mal (…) Al regresar a Tierra se sentirán mucho más pesados e incluso algunos podrían quedar inconscientes”. También podrían haber problemas para los turistas con trastornos cardiovasculares, pues la rápida aceleración y desaceleración vertical que acontece en el vuelo, casi no se bombea sangre desde el corazón al cerebro.

También se considera que un aspecto importante a tomar en cuenta, será el hecho de ver cuánto soportan la fuerza gravitacional G cuando esta aumenta, y esto es parte del reto que tienen los médicos.

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