Hoy podría ser el día en que se celebra el Año Nuevo, y en el que millones de personas alrededor del mundo se están recuperando de una larga noche de fiesta, pero también es el aniversario del nacimiento de la Internet moderna. Hace 30 años, ARPANET cambió oficialmente a la utilización del Protocolo de Internet, dando lugar a la creación de la Internet como la conocemos hoy en día.

Por supuesto, la Internet real se dice que nació varios años antes en la década de 1960, pero la transición del Protocolo de Control de Red al Protocolo de Control de Transmisión y Protocolo de Internet sucedió el 1 de enero de 1983, y si bien no puede haber sido el momento más grande en la historia de Internet, fue una transición clave que allanó el camino para la web de hoy.

El Protocolo de Control de Red tuvo algunas limitaciones, incluyendo cuántos equipos se podían conectar juntos. En aquel entonces, ARPANET sólo tenía alrededor de 1.000 computadoras interconectadas, pero como pasaron los años y más computadoras se han añadido, los administradores se dieron cuenta que se necesitaban un nuevo protocolo para dar cabida a la red mucho más grande y más complicada.

Vint Cerf es señalado como el co-diseñador del protocolo TCP / IP junto con Robert Kahn, y los dos comenzaron a trabajar en la nueva tecnología 10 años antes de su gran debut. El científico informático británico Tim Berners-Lee usó más adelante el nuevo protocolo para albergar un sistema de documentos de hipertextos interconectados en 1989, conocida como la World Wide Web.

Cerf recordó aquella jornada con Google y declaró que “en retrospectiva, es obvio que se trataba de una ocasión trascendental. Ese día, el Internet operacional nació. TCP / IP pasó a ser aceptado como un estándar internacional, y ahora sostiene la totalidad de Internet”.

“Ya han pasado casi 40 años desde que Bob y yo escribimos nuestro artículo, y les puedo asegurar que si bien tenía grandes esperanzas, no nos atrevimos a suponer que Internet se convertiría en la plataforma mundial en la cual se transformó. Me siento inmensamente privilegiado de haber jugado una parte y, como cualquier padre orgulloso, me he deleitado con su crecimiento”.

“Continúo haciendo lo que pueda para proteger su futuro. Espero que me acompañen hoy en un brindis por el Internet, para que nos siga conectando los próximos años”.