Los avances científicos acaban de revelar que no sólo existen receptores olfativos en la nariz, sino que además están presentes en otros órganos y uno vital: el corazón. Sí, porque el órgano posee los mismos receptores para la detección que se encuentran en la nariz.

Es más, el mismo estudio señala que las células del corazón, la sangre y los pulmones también tendrían estos receptores, lo que significaría que huelen lo mismo que la nariz, es decir, identifican el olor de lo que come el ser humano en ese preciso momento en el que se alimenta.

Específicamente, el doctor Schieberle explicó que “en la nariz, las sustancias son captadas por los receptores sensoriales y son traducidas en aromas, que el cerebro interpreta como agradables y desagradables. Pero, sorprendentemente, están aumentando las evidencias de que el corazón, los pulmones y muchos otros órganos tienen estos mismos receptores olfativos. De este modo, una vez que un alimento se come, sus componentes se mueve desde el estómago hacia el torrente sanguíneo. ¿Significa esto que, por ejemplo, el corazón podría “oler” la carne que acabamos de comer? Es muy probable”.

Es que aún no es totalmente conocido cómo funcionan los componentes aromáticos al introducirse en el cuerpo, por lo que este es el siguiente paso de la investigación.

Vía Tendencias 21