Si estabas esperando un mundo donde los robots harían todo el trabajo sucio, y que serían esclavos mecánicos para los seres humanos, entonces esto no te va a gustar. A los robots se les enseña cómo rechazar las órdenes humanas.

Los ingenieros del Interaction Lab de la Universidad de Tufts están trabajando en mecanismos para que los robots puedan decir que no a los seres humanos, siempre y cuando haya una buena razón para hacerlo. Usted puede ver una primera versión de su tecnología en el siguiente vídeo: