Nuevas ideas sobre cómo mueren estrellas como el sol podrían ayudar a explicar por qué los astrónomos encuentran nebulosas planetarias brillantes donde menos se las espera.

Las simulaciones de cómo se forman estos restos estelares sugieren que las estrellas más pequeñas tienen núcleos que se calientan lo suficientemente rápido como para producir nebulosas brillantes cuando mueren.

Una nebulosa planetaria es lo que sobra cuando una estrella parecida al sol arroja su envoltura exterior de gas. La radiación del núcleo estelar, ahora expuesta, establece la capa de gas, creando el tipo de nubes de colores se ve en imágenes del telescopio espacial Hubble, como el de la Nebulosa Ojo de Gato.

Los astrónomos pensaban que la masa de una estrella determinaba el tipo de nebulosa que producía, y que las estrellas más masivas creaban las nebulosas más brillantes y las estrellas con masas más bajas, como el sol, lo que hacía que las nebulosas fueran demasiado débiles para verlas desde otra galaxia.

Pero esa idea no coincidía con las observaciones: las nebulosas planetarias más brillantes en las galaxias elípticas más antiguas, que se cree albergan solo estrellas de poca masa, son tan luminosas como las galaxias espirales más jóvenes, donde abundan las estrellas masivas. El rompecabezas irritó a los astrónomos durante décadas.

Ahora, el astrofísico Albert Zijlstra de la Universidad de Manchester en Inglaterra, y sus colegas han simulado la formación de nebulosas planetarias basadas en una nueva teoría de la evolución estelar.

Esta teoría dice que, después de que las estrellas más pequeñas se desprenden de sus capas exteriores, sus núcleos se calientan más rápido de lo que se pensaba. Eso permite que el núcleo estelar expulse la radiación con más energía en la nebulosa circundante antes de que el gas se pierda en el espacio, y en última instancia, lo que hace una nebulosa brillante.

Las simulaciones mostraron que las estrellas que van de 1.1 a tres veces la masa del sol producen nebulosas con un brillo similar. Ese resultado podría explicar por qué las nebulosas que se encuentran en las galaxias con estrellas que tienen 7 mil millones de años pueden ser tan brillantes como las que se encuentran en las galaxias repletas de estrellas de mil millones de años.

Este hallazgo marca “un importante paso adelante” en la comprensión de la población del universo de nebulosas.

Pero todavía queda algo de misterio: para las galaxias más antiguas con estrellas muy pequeñas de más de 7 mil millones de años, las simulaciones no produjeron nebulosas planetarias lo suficientemente brillantes como para coincidir con lo que los astrónomos ven en el cielo. Entonces todavía hay camino por recorrer antes de que los astrónomos puedan explicar por qué las nebulosas brillantes son tan omnipresentes.

Fuente: Paper