¿Qué pasaría si pudieramos cambiar un único interruptor de ADN y crear un mundo de sólo mujeres? Es poco probable que esa visión de ciencia ficción se convierta en realidad en el corto plazo, sin embargo, tal interruptor – uno cerca del gen que impulsa el desarrollo de partes del cuerpo masculino en embriones – acaba de ser descubierto en ratones.

El hallazgo podría ayudar a explicar por qué algunos bebés humanos con un cromosoma masculino nacen mujeres, y el método “innovador” utilizado para desenterrar este llamado promotor podría un día identificar los interruptores de ADN similares que son clave para una variedad de enfermedades.

Si se les deja sólos, todos los embriones humanos se convertirían en niñas. Pero un gen en el cromosoma Y, llamado SRY, produce un cambio en el desarrollo temprano, causando la formación de testículos, un pene y otros rasgos masculinos.

Este gen indirectamente activa otro gen llamado Sox9, que inicia la construcción de los testículos. Aunque los biólogos del desarrollo han sabido por mucho tiempo que uno o más promotores activan Sox9 al principio de este proceso, no sabían cuáles eran los más importantes.

En todo el genoma, alrededor de 1 millón de promotores controlan casi 21,000 genes.

Estas pequeñas piezas de ADN se encuentran fuera de un gen, pero sirven como puntos de aterrizaje para las proteínas que activan o desactivan ese gen.

Los promotores del gen Sox9 están dispersos en cerca de 2 millones de bases (ATGC).

Así que Robin Lovell-Badge, una bióloga del desarrollo en el Francis Crick Institute en Londres, usó múltiples técnicas para encontrarlas, incluyendo nuevos métodos que buscan lugares donde las proteínas activadoras se adhieren al ADN o los lugares donde el ADN se ha desarrollado un poco para hacer camino para estas proteínas.

Él y su equipo buscaron estos tramos de ADN en embriones de ratón justo antes y poco después de establecer su sexo.

Los investigadores encontraron 16 buenos candidatos para el promotor Sox9. Con otras pruebas, se enfocaron en una que tenía 557 bases de largo y se encontraba a medio millón de bases del gen mismo. Para activar el gen objetivo, dicho promotor distante se pone en contacto con el gen mediante el bucle del cromosoma en el que ambos están.

Cuando los investigadores eliminaron ese potenciador en ratones, Sox9 fue menos activo y el cambio a masculino nunca ocurrió.

Aproximadamente uno de cada 5500 bebés humanos nacidos tiene algún problema relacionado con su género. Algunos tienen el cromosoma masculino pero no los testículos, y los médicos pueden descubrir la razón de estas anomalías en menos de la mitad de todos los casos.

Ahora, pueden verificar si la versión humana de este promotor se ve alterada de algún modo. Los investigadores ya empezaron a analizar los genomas de sus pacientes para ver si sus problemas inexplicables de determinación del sexo se pueden remontar a este cambio.

Fuente: Science