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Intel se defiende de acusaciones en Tribunal Europeo

La compañía afirma que recibió presiones para efectuar descuentos en los valores de sus productos por parte de varios fabricantes de ordenadores, lo que llevó finalmente al conflicto legal que la afecta actualmente.

El fabricante de chips más grande del mundo se encuentra en medio de un juicio en Europa, acusado de perjudicar a su competidor más directo, AMD, mediante descuentos a otras compañías para incentivar la compra de los dispositivos de su fabricación.

Este es el segundo día de un juicio que durará hasta el viernes con la esperanza de tener una resolución para la empresa a lo largo de ese día.

El Tribunal General de la Unión Europea lleva la causa en la que Intel se encuentra apelando una resolución anterior de la Comisión Europea, en la que se obliga a la empresa a cancelar la millonaria cifra de 1.330 millones de dólares.

Lo que llevó a la compañía a ser demandada fueron prácticas anti competitivas detectadas por el organismo, como haber realizado descuentos ilegales a diversos fabricantes ligados al área tecnológica para incentivar la compra de sus propios microprocesadores, en desmedro de empresas competidoras como AMD.

Tomó cuatro años la investigación liderada por los organismos reguladores de la defensa de la libre competencia, los que llevaron finalmente a establecer el pago de 1.330 millones de dólares, que corresponde a la cifra más alta con que se ha multado a una empresa en Europa.

Es por esto que, en el marco de su defensa, el jurista de Intel, Nicholas Green, afirmó que Dell y HP presionaron en numerosas ocasiones al fabricante de chips para que aumentaran los descuentos de manera considerable, amenazando con utilizar otros microprocesadores si esto no era así.

En el caso de Dell, Green señaló que esa empresa había dicho que podían utilizar procesadores AMD en el momento que ellos quisieran, si es que no se le realizaban los descuentos en el valor que ellos querían.

Por parte de HP sucedía algo similar, ya que ellos decían que se podían cambiar a otras compañías porque ofrecían más beneficios que Intel.

Habrá que esperar a ver la resolución final del caso, que será tomada el día viernes, para saber si es que se cobrará finalmente la multa más alta que se ha impuesto en los tribunales europeos en contra de una empresa.