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Para capturar más mercado Linux necesita apuntar al usuario promedio

Parte de la razón por la Linux no ha aumentado en el mercado de escritorio es porque el marketing se dirige a los usuarios equivocados e ignora que Linux es realmente fácil de usar.

Cuando se comenzó a usar el sistema operativo de código abierto, casi todo era un desafío. Y en aquel entonces, se llevaba como una insignia de honor. Otorgaba respeto.

Eso fue entonces, esto es ahora, y el escritorio de Linux ha evolucionado años luz por encima de donde alguna vez estuvo. De hecho, el escritorio de Linux llegó al punto (hace unos cinco años aproximadamente) donde el terminal ni siquiera era necesario.

Se podía pasar semanas sin tocar la ventana de la terminal.  El servidor es una historia muy diferente. No se puede administrar realmente un servidor Linux sin conocer la CLI (Command Line Interface).

Y es una pequeña parte del problema que impide que el escritorio Linux gane un nivel de participación de mercado.

Nadie quiere instalar un sistema operativo

Para esta razón, se entiende. Usted compra una computadora y lo último que cree que debería hacer es instalar un sistema operativo. Lo más probable es que haya pagado una licencia de Windows, ¿por qué perder ese dinero? Y tratar de comprar una computadora de escritorio o portátil sin un sistema operativo se ha convertido en un desafío en estos días. Esa es una razón válida y comprensible.

Linux necesita usuarios, no fanáticos

Esto es crucial. Durante mucho tiempo, la comunidad Linux necesitó fanáticos, aquellos listos para correr la voz y luchar contra Microsoft. Esos tiempos ya pasaron, y ahora el escritorio Linux ya no necesita fanáticos, sino usuarios.

Necesita una comunidad que no se moleste en mencionar el hecho de que hay una línea de comando. En su lugar, debe mostrar todas las herramientas de GUI disponibles, como Firefox, LibreOffice, GIMP, Thunderbird, herramientas que realmente permiten a los usuarios trabajar o entretenerse, sin tener que pasar por la consola. La CLI debe considerarse un último esfuerzo para resolver un problema, no una primera línea de defensa.

Entonces, la próxima vez que convenzas a un usuario a cambiar a Linux, recuerda que provienen de Windows o macOS, no son desarrolladores y no hablan tu idioma.

Muéstrales los bonitos escritorios, háblales sobre cómo Linux puede ayudarlos a trabajar sin colapsar o perder datos, y cómo Linux les permitirá jugar en las redes sociales, ver videos, reproducir música y escribir informes. Eso es lo que los potenciales usuarios deberían escuchar.