Estudios científicos centrados en las mutaciones del virus revelan que ahora se podría transmitir por el aire, generando un potencial riesgo de pandemia.

Hace apenas dos años se vivió una gran pandemia que mantuvo a muchos aislados. Millones de personas se contagiaron alrededor de todo el mundo entre el año 2009 y 2010 y cientos de miles murieron a manos del temido virus de la gripe A (H1N1). La situación fue considerada como una pandemia, por los alcances globales del contagio de la enfermedad, lo que obligo a todos los gobiernos del mundo a ejecutar medidas para contrarrestar sus efectos y contagio.

Cinco años antes se vivía una situación similar pero a una escala muchísimo menor. La gripe aviar –H5N1- contagió a gran cantidad de personas en Europa y Asia, causando muertes por el contagio del virus.

Ahora esta gripe se encuentra controlada, pero se teme que la situación pueda cambiar repentinamente, ya que un estudios realizados paralelamente por investigadores de Reino Unido, Canadá y Estados Unidos concluyeron que ahora esta enfermedad se podría contagiar por la vía aérea.

En la Universidad de Cambridge los científicos llegaron a la conclusión de que el virus podría mutar para tener la posibilidad de propagarse por el aire. Luego apareció otro estudio que indicaba que bastaban cinco mutaciones, o cuatro y una recombinación, para que la enfermedad tuviera esta desastrosa capacidad.

Un último estudio desarrollado por la Universidad de Cambridge, los investigadores analizaron algunas cepas del virus y pudieron descubrir que ya existen dos de las mutaciones en el virus de la gripe aviar, con lo que faltarían apenas tres para que el virus fuera transmisible vía aérea.

Lo peor de todo es que cuando esto suceda, la enfermedad podría pasar a generar rápidamente una pandemia, provocando nefastas consecuencias para la humanidad.