En el reino animal las reglas están claras y la consigna, muchas veces, es ser cazador o presa, pero siempre hay algunas excepciones y es el caso de esta libélula que se posó suavemente sobre la nariz de la rana que debería haber actuado instintivamente lanzando su lengua, sin embargo sólo la observó por mucho rato.

Las fotografías fueron capturadas por el fotógrafo Adhi Prayoga en Matarma, Indonesia, específicamente en un lugar cerca de su casa. Prayoga señaló “la rana miró muy sorprendido cuando de repente la libélula voló y se posó en la nariz. Antes la rana había estado haciendo un montón de ruido, pero se sorprendió y se quedó en silencio por un momento”.

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Vía Daily Mail