Científicos de la Universidad de Illinois hicieron una serie de tests para averiguar que tan avanzada está la inteligencia artificial de los sistemas más sofisticados respecto al IQ de los seres humanos.

Así, descubrieron que el más sofisticado de los sistemas que incorpora IA, se equipara al coeficiente de un niño pequeño, de 4 años de edad.

“Si un niño tiene una puntuación con grandes variaciones estaríamos frente a un síntoma de que algo no está bien. La máquina inteligente completó con buenos resultados las pruebas de vocabulario o reconocimiento de semejanzas, pero falló de forma alarmante en la parte de comprensión”, dijo el profesor Robert Sloan, uno de los investigadores a cargo.

Una de las razones de la disparidad en la medición de los diversos parámetros, es el hecho de que aún no se logra dotar a las máquinas de sentido común y de ética, lo que las haría más parecida a los humanos, y demostraría una inteligencia superior.