Si hay una batalla que la ciencia no ha podido ganar, es la contra el cáncer, por lo que los esfuerzos por encontrar mejores tratamientos y curas, son cada día más. Y producto de esta investigación obsesiva, es que han encontrado que el astato, uno de los elementos químicos más extraños del planeta, podría justamente ser clave para la cura del cáncer.

En griego, astato significa inestable y lo apodaron así porque su vida media es bastante corta, semidesintegrándose en tan sólo 7.2 horas, debido a que se compone de 31 isótopos muy inestables. Pero más allá de esta particularidad, los científicos acaban de descubrir otra relacionada con la cura del cáncer.

Esto porque lograron medir el potencial de ionización, es decir, conocen la energía que se necesita para arrancar un electrón del átomo, por lo que con esto se cree que podría ser utilizado en la radioterapia, por ejemplo, todo gracias a la presencia de isótopos.

Según los propios científicos, y en palabras más simples, la desintegración del astato provocaría emisión de partículas alfa, mismas que tienen un bajo poder de penetración, además de una alta masa, lo que es clave para el ataque de células tumorales. Evidentemente, todavía falta más investigación al respecto, pero sin duda son pasos esperanzadores.

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