En estos días, el carbón activado está en todas partes, convirtiendo todo tipo de comida en un tono negro.

El carbón activado agrega ese tono negro y hace que todo parezca quemado. Está siendo añadido a helados, pastelería y está apareciendo en las tiendas de alimentos de todo el país.

Mientras que algunos chefs lo agregan solo para dar una apariencia más negra, otros afirman que dosis de carbón sirven para desintoxicar tu cuerpo. Pero según investigaciones, lo más probable es que el carbón termine absorbiendo los medicamentos que tomas.

Esta semana apareció en la forma de un croissant en Inglaterra. Un restaurante en el este de Londres está vendiendo un “croissant vegano activado con carbón” que, según afirma, ayudará a desintoxicar su cuerpo. Pero la investigaciones científicas no están todavía de acuerdo en los beneficios de comer trozos de carbohidratos ennegrecidos.

El mecanismo principal de cómo funciona el carbón como tratamiento para las sobredosis agudas de drogas es que une las drogas en el estómago y evita que sean absorbidas por el cuerpo. Para que esto sea efectivo, el carbón debe estar en el estómago al mismo tiempo que el medicamento y su efectividad disminuye una vez que las pastillas han sido digeridas y absorbidas.

Mucha gente cree que tomar carbón de forma aleatoria durante el día de alguna manera ‘desintoxica’ su cuerpo en un sentido vago, pero en realidad no es así como funciona el carbón.

Si se toma con comida, entonces el carbón absorberá algo de la nutrición que estás consumiendo y  esto también se aplica a cualquier medicamento.

 

Dicho esto, los científicos no creen que sea dañino tomar pequeñas cantidades como las que se encuentran en los alimentos y bebidas, pero hay peligros de tomar medicamentos al mismo tiempo, y tomar cantidades grandes y de forma frecuente podría causar estreñimiento.

El consenso es que no se considera una sustancia que deba tomarse de manera casual o regular. Hay muchas formas seguras y efectivas de apoyar los procesos naturales de su hígado y colon sin arriesgar la pérdida de nutrientes.