Se habla mucho sobre inteligencia artificial hoy en día y, para ser sincero, es un término usado para vender más que nada.

De hecho, una deficiencia del ecosistema de empresas de IA es que no existe una junta reguladora que esté verificando que su tecnología sea efectivamente IA. Para colmo de males, el término inteligencia artificial es una etiqueta engañosa para los métodos detrás de la IA: el aprendizaje automático, el aprendizaje profundo y el procesamiento del lenguaje natural.

En su estado actual, estas tecnologías son aplicadas a ayudar a los profesionales a mejorar su rendimiento y no a replicar la inteligencia humana como una entidad artificial.

El término inteligencia artificial es una señalización mal hecha que no nos lleva a donde necesitamos ir, especialmente cuando se aplica a sectores altamente humanos, como ventas y atención al cliente.

Artificial implica que los científicos de datos y las empresas que implementan estas tecnologías están reemplazando a los humanos con máquinas. Esta es una suposición incorrecta. Los académicos y expertos de la industria coinciden en que la inteligencia artificial a nivel humano está a años de distancia.

Una encuesta reciente publicada en el MIT Technology Review estima que faltan otros 15 años hasta que la IA pueda imitar a un vendedor minorista, y 120 años hasta la automatización del trabajo humano.

Una mejor manera de pensar en inteligencia artificial es en cómo se puede aprovechar para aumentar la inteligencia humana. Un ejemplo es en el uso de IA para mejorar el rendimiento de un agente de chat para ventas (por ej. Chatbot Marketing – ChatCompose). Es la mejor aplicación de la tecnología por ahora.

En su implementación actual, IA es capaz de dos cosas:

  1. automatizar tareas repetitivas al predecir resultados en datos que han sido etiquetadas por seres humanos
  2. mejorar la toma de decisiones humanas al afrontar los problemas con algoritmos desarrollados por humanos.

Las soluciones de entrenamiento de agentes de chat en vivo ayudan a los humanos detrás de las ventas exitosas y a las interacciones de soporte al cliente a desempeñarse mejor en sus trabajos.

Se hace esto mediante el empleo de resultados predictivos basados ​​en datos y conversaciones. La inteligencia aumentada ayuda a los entrenadores de chats a desarrollar estrategias imparciales y efectivas para potenciar el desempeño del agente de chat en vivo y lograr ganancias operacionales significativas.

La inteligencia emocional de los humanos es lo que aumenta las ventas. La inteligencia emocional es una competencia humana que es difícil de enseñar a las máquinas porque implica intuición, empatía y juicio.

Estos rasgos constituyen los aspectos cualitativos de la interacción humana que son difíciles de cuantificar. Cuando se aplica a las conversaciones de chat en vivo, la inteligencia aumentada mejora el rendimiento y el compromiso del agente humano de ventas al optimizar las tareas en cuestión.

Complementando a humanos, no subsituyéndolos

La inteligencia aumentada se acuñó para describir cómo la inteligencia humana normal se complementa mediante el uso de la tecnología. A lo largo de la historia, los humanos hemos usado tecnología como computadoras, correo electrónico y redes sociales para cambiar la forma en que trabajamos, vivimos e interactuamos.

Ahora, mientras iniciamos la nueva era impulsada por la inteligencia artificial, se está utilizando una inteligencia aumentada para describir cómo la IA interactuará con las personas no como remplazo, sino mejorando lo que ya se hace.

Los asistentes virtuales de IA se han convertido en una parte común de casi todos los hogares, computadoras portátiles y teléfonos inteligentes. Nos hemos acostumbrado a pedirles que nos entreguen información, que nos recuerden cosas y que llamen a nuestros amigos y familiares.

Puede que todavía no parezca mucho, pero esto es una indicación de hacia dónde se dirige IA. Nos ayuda a llevar a cabo tareas para que nuestro tiempo y espacio se pueda usar en un pensamiento de más alto nivel.