Una nueva tecnología de desalinización que funciona con energía solar, puede a la larga matar gérmenes y eliminar residuos. Quiere decir que este dispositivo que logra convertir el agua salada en dulce, podría también purificar el agua.

Convertir el agua salada en dulce

Miles de millones de personas que carecen de agua potable ahora pueden tener esperanza. Este dispositivo no se sumerge en el agua salada, sino que se coloca en la tapa de un recipiente parcialmente lleno de agua. El dispositivo capta la energía solar hasta llevar al agua a un punto de ebullición. La ebullición genera vapor y el proceso sigue hasta que solo hay vapor que, como todos sabemos, puede condensarse en agua dulce.

El dispositivo muestra avances superiores respecto a otros dispositivos de desalinización que también funcionan con energía solar. En esos dispositivos, la sal y otros contaminantes dejados durante la evaporación pueden degradar la capacidad del material para absorber la luz solar. Y además eso limita la producción de vapor. En conclusión, la purificación también está muy limitada. Así que algunos microbios patógenos pueden sobrevivir.

Por su parte, el nuevo dispositivo que se encuentra separado de la superficie del agua a través de una tapa, permite generar vapor miles de grados por encima, así que es más seguro para purificar el agua.

Purificación del agua

La tapa de la que hablamos consta de tres partes: una capa superior hecha de un compuesto de metal-cerámica que absorbe la luz solar, una lámina de espuma de carbono y una capa inferior de aluminio. El calor se propaga desde la capa que absorbe la luz solar hasta el aluminio. Entonces, la energía térmica se irradia hacia el agua que se encuentra debajo.

Cuando el agua alcanza los  100 ° C, se produce el vapor. Ese vapor se eleva  a través de los orificios en el aluminio y fluye a través de la capa media de carbono de la tapa. Así se calienta mucho más a lo largo del camino, hasta que se libera en una sola corriente por el lado de la tapa. En ese punto, el vapor se captura y se condensa.

Entonces, el vapor sobrecalentado es una idea muy innovadora y sobre todo muy saludable. Los organismos maliciosos no sobreviven a este procedimiento.

“Cuando puede acceder a estas temperaturas, puede utilizar el vapor para cosas como la esterilización, la cocción, la limpieza y los procesos industriales”, dice el coautor Thomas Cooper, ingeniero mecánico de la Universidad de York en Toronto.

A través de la experimentación, los investigadores llegaron a la conclusión de que un dispositivo que mide 1 metro cuadrado podría generar 2.5 litros de agua dulce por día en regiones soleadas como el sureste de los Estados Unidos. En otras regiones sombrías de Nueva Inglaterra produce al menos la mitad, según Cooper.

No cabe duda de que este proceso de convertir el agua salada en dulce es un gran avance en los procesos de ósmosis inversa. Es decir, en el proceso de purificación de agua que consiste en empujar el agua de mar a través de membranas que filtran la sal.

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