Cuando leemos esa frase lo más probable es que imaginemos a un personaje malvado, un criminal despiadado o incluso un cuento de Disney. Pero no se trata de eso. Esta es la historia de un hombre que tuvo un tumor y le extirparon el corazón para que se recuperara.

Suena insólito, y claro que lo es. Jakub Halik, un ex bombero checo de 37 años tenía un tumor maligno que perjudicaba su corazón. Ante la escasa posibilidad de realizar un trasplante, y por ende escasa posibilidad de supervivencia, su médico Jan Pirik tomó una drástica decisión: extirpar uno de los principales órganos para la vida.

Pirik extrajo el corazón de Halik y lo reemplazó por un simple mecanismo que no se había utilizado antes para estos efectos, dos bombas sin válvulas que bombean la sangre hacia distintas partes del cuerpo, lo que provoca la inexistencia de pulso perceptible en el paciente, al ser un mecanismo de flujo continuo.

Esto se dio porque, en casos de tumor maligno en el área del corazón, está contraindicado hacer un trasplante, lo que llevó al doctor a quitar el ‘motor’ vital hasta que se confirme la desaparición total del agente maligno en el cuerpo de Jakub Halik.

El paciente se mantuvo por 17 días dentro de un coma inducido para poder realizar la compleja operación de ocho horas de duración y la posterior recuperación y estabilización del cuerpo del paciente.

El problema para Halik es que su mecanismo de bombeo de sangre requiere constante monitoreo, ya que tiene que ser programado con la presión precisa de la sangre y se debe vigilar constantemente la carga de las baterías que abastecen de energía al aparato, las que tienen una duración estimada de entre 8 y 12 horas.

El paciente ahora debe andar con mucho cuidado, ya no se puede agitar, debe caminar muy lento, por lo que no podrá subir escaleras ni hacer deporte.

Cabe mencionar que el doctor Jan Pirik pretende mantener en estudio el tumor de Halik por un periodo de entre seis y nueve meses, hasta que el tumor haya desaparecido, para así acceder a un trasplante que le devuelva al paciente el corazón y el pulso.