Si en el pasado resultaba sorprendente ver cómo de una maquina salía una hoja de papel impresa con todas las letras y dibujos que hacíamos en una pantalla, ahora podemos infartarnos al ver lo que la ciencia y la tecnología han creado para nosotros.

Le estamos diciendo adiós a muchos artesanos y fabricantes que usan sus manos para crear objetos hermosos. Primero comenzamos a incursionar en la impresión 3D en plástico, pero ahora lo estamos haciendo en metal. A continuación te hablamos de la Impresión 3D en metal: Todo lo que necesitas saber

Qué es la Impresión 3D en metales

Impresión 3D en metal

La impresión 3D en plástico fue un avance significativo para el mundo, pero sin duda quedaremos con la boca abierta al ver cómo ha avanzado la impresión 3D en metales.

Ahora, esta tecnología láser usa metales en polvo para crear un sin fin de objetos a través de la sinterización. Aquí, un láser utilizado a alta presión une y distribuye las partículas de polvo metálico para dar la forma que se quiere. Sin embargo, este trabajo debe realizarse bajo mucho cuidado debido a la toxicidad del polvo de algunos metales.

Por supuesto, la impresión 3D apenas está siendo impulsada en el mercado, pero sus avances la han llevado a crecer considerablemente.

Impresión 3D en metal: Cómo Funciona

Impresión 3D en metal

Primeramente, como lo dijimos al inicio, la impresión 3D de cualquier pieza metaliza debe realizarse en una fábrica o cualquier otro entorno que posea distintos controles de seguridad ya que se debe ser precavido a la hora de usar los distintos polvos metálicos ya que estos resultan bastante tóxicos para los humanos.

Seguidamente, dejamos claro que la impresión 3D en metales difiere mucho de la impresión 3D en plástico, de hecho la impresión 3D en metales es muchísimo más completa.

Actualmente, existen solo tres métodos para hacer una impresión en metal. Por un lado, tenemos el método de la deposición directa, también tenemos el método de fusión de lecho de polvo y por último está el aglutinante. Cada uno de estos métodos otorga un matiz muy diferente y en definitiva todos tienen su lugar ideal en el mercado.

Método de la deposición directa (DED)

Este método consiste en enviar cierta cantidad de metal en polvo a través de una boquilla. Este polvo metálico sale disparado en forma de haz fuertemente enfocado para luego ser golpeado por un láser que fusionará las partículas de polvo y las convertirá en un sólido justo al llegar al punto de deposición.

Ciertamente, esto puede hacerse con alambre pero usar polvo metálico es mejor y más eficiente. Al igual que como en otros procesos de impresión en 3D el método de la deposición directa trabaja en forma de capas para construir la pieza que se quiere. Este método es el más usado para imprimir grandes piezas de manera rápida, así como también para reparar algún punto metálico.

Método de inyección de aglomerante

Este método es poco común debido a que usa arena y polvo de cerámica combinado con el polvo metálico. En su proceso, se coloca de manera directa sobre el polvo una resina de unión liquida. Esta resina solidifica las partículas de polvo para construir el objeto que se quiere. Ciertamente es rápido y rentable a su vez que puede utilizarse para crear grandes estructuras. Sin embargo, sigue en estado de desarrollo.

Método de fusión de lecho de polvo

Este método es muy similar a la inyección de aglomerante metálico, solo que en vez de colocar una resina para unir las distintas partículas de polvo metálico, se utiliza un láser a alta temperatura o en su defecto un haz de electrones. Este láser aumenta la temperatura del polvo metálico fusionándolas y creando así una capa sólida estable.

Este proceso se repite una y otra vez hasta que todo el diseño esta creado. El método de fusión de lecho se puede realizar usando varias técnicas diferentes como la sinterización selectiva por láser, (SLS), la fusión de laser selectiva (SLM), la sinterización directa por láser de metal (DMLS) y la fusión por haz de electrones (EBM)

Impresión 3D en metal: SLM & DMLS

El método de fusión de lecho de polvo se ha convertido en la opción favorita para muchos gracias a la sinterización directa por láser de metal que permite la creación de prototipos así como también de distintas herramientas metálicas a partir del diseño asistido por ordenador.

Ciertamente existen varias maneras para trabajar con este método pero solo dos resaltan de manera significativa que es el método SLM y el método DMLS.

Fusión de láser selectiva (SLM)

Este método realmente es impresionante porque va mucho más allá de la fusión de polvo. Ciertamente el método de fusión de laser selectiva funde por completo las partículas de polvo. Sin duda, esto funciona de manera excelente con materiales conformados por un solo tipo de metal como por ejemplo el titanio o el acero.

Sinterización directa por láser de metal (DMLS)

Este método usa el mismo láser que el método SLS o (método de sinterización selectiva por láser) para fusionar capas de polvo metálico. Sin embargo, solo se usa en el proceso de sinterización de distintas aleaciones metálicas.

Impresión 3D en metal: Ventajas y Desventajas

Impresión 3D en metal

Entendemos que nada es absolutamente perfecto y como toda tecnología existen diversas ventajas y desventajas que se deben tener en cuenta. A continuación las ventajas y desventajas de la impresión 3D en metal.

Ventajas:

  • El proceso de impresión 3D en metal se utiliza para fabricar piezas complejas a medida que los métodos de fabricación tradicionales no pueden crear.
  • Las piezas 3D impresas en metal pueden optimizarse para maximizar su rendimiento así como también minimizar su peso y el número de componentes para ensamblaje.
  • Las piezas metálicas impresas en 3D tienen excelentes propiedades físicas y utiliza materiales difíciles de procesar.

Desventajas:

  • El material y los costos de fabricación relacionados con la impresión 3D en metal son altos.
  • El tamaño de construcción de los sistemas de impresión 3D de metal es limitado, ya que se requieren condiciones de fabricación y control de procesos precisos.
  • Algunos diseños tienden a no ser adecuados para la impresión 3D en metal y deben por tanto modificarse.