Facebook ha comprado a IBM  hasta 750 patentes sobre tecnologías de redes y software. Con ello, la red social de Mark Zuckerberg pretende evitar una nueva guerra judicial sobre propiedad intelectual tras sus últimos desencuentros con Yahoo por dicho tema. Hace unos meses, sus cláusulas se volvieron más estrictas en este sentido.

Facebook parece tomarse cada vez más en serio la importancia de la propiedad intelectual. Hace unos meses añadió una nueva y polémica cláusula sobre privacidad en su contrato con los usuarios, en la cual advertía que al subir videos, fotos o textos, la famosa red social adquiría los derechos de estos. Es más, expresaba que a partir de ese momento podía usarlos, copiarlos, publicarlos, almacenarlos, retenerlos, publicitarlos e incluso modificarlos o adaptarlos.

La cláusula hizo saltar todas las alarmas por parte de un sector crítico del público y su creador, Mark Zuckerberg, tuvo que salir a matizar que eran los propios usuarios los que continuaban teniendo el control de su información, que eran éstos los que decidían que publicar y que “no almacenarán el material para siempre”. De momento, la cláusula permanece en el contrato y Facebook sigue obsesionada con el tema.

Tanto es así que la famosa red social ha comprado a IBM diferentes patentes sobre tecnologías de redes y software -IBM es uno de los mayores propietarios de patentes de Estados Unidos. Sin ir más lejos, el año pasado Google le compró alrededor de 2.000-. La cadena de TV Bloomberg y citando fuentes anónimas asegura que han podido ser hasta 750 y es que éstas ayudarán a Facebook a protegerse de nuevas demandas por violación de la propiedad intelectual que puedan perjudicar su próxima salida a bolsa.

Cabe recordar que la pasada semana Yahoo presentó una demanda contra Facebook por violación de hasta 10 de sus patentes, todas ellas relacionadas con sistemas de presentación de publicidad e innovaciones tecnológicas de servicios de mensajería y control de la privacidad.  Por casos como estos, la red social se ha visto forzada a hacerse con nuevas patentes con el objetivo de no ser el blanco de nuevas demandas y evitar así que se inicie una guerra judicial por la propiedad intelectual.

 

Fuente: Networkworld