Un nuevo ataque de robo de cuentas de redes sociales se confirmó hace unas horas. Los afectados en esta ocasión fueron los usuarios de la red social de microblogging, Twitter.

El robo y publicación de cuentas y contraseñas de usuarios de redes sociales, aplicaciones y otras plataformas al parecer se está haciendo una desagradable costumbre. Y es que esta sería la cuarta vez que ocurre una filtración de este tipo en menos de una semana.

Las primeras víctimas fueron los usuarios de eHarmony. Luego llegó el turno de LinkedIn, que sufrió el impresionante robo de 6,5 millones de cuentas. Posteriormente cayó la aplicación Last.fm y ahora supimos de las diez mil cuentas de Twitter.

Los usuarios afectados fueron quienes utilizaron una aplicación llamada “Tweetgif”, que permitía compartir gifs animados a los usuarios de la red social e microblogging.

El problema se daba cuando a las personas interesadas se les solicitaba autorizar la utilización de información personal como nombre de usuario y contraseña, momento en que la cuenta era robada.

Esto abre el debate sobre la seguridad y confianza que depositan los responsables de Twitter y los propios usuarios sobre aplicaciones de terceros a la propia red social, ya que, como queda en evidencia, no todas las empresas dedicadas a desarrollar este tipo de aplicaciones externas cuentan con las medidas de seguridad necesarias para prevenir estos de ataques.

La filtración de las cuentas de los usuarios fue auto adjudicada por un grupo de hackers que se hace llamar LulzSec Reborn, que serían los sucesores de LulzSec, otro grupo de cibercriminales que logró realizar una serie de ataques en contra de diversos servicios en instituciones.

El grupo original se disolvió en julio de 2011, pero sus miembros fueron arrestados en marzo de este año. Unos días después de eso se creó el grupo LulzSec Reborn, del que no se sabe mucho, ni siquiera si tiene entre sus filas a algún miembro de LulzSec original.