Esta batalla formó parte de la campaña del Pacífico de la Segunda Guerra Mundial, teniendo en la isla de este nombre, enfrentados a estadounidenses y japoneses desde septiembre hasta noviembre de 1944, llevándose un total de 16.550 vidas en medio de la selva, el terror y la humedad.

Hoy, un grupo de fanáticos de la construcción con Lego recrean parte de este sangriento episodio de la historia contemporánea con una maqueta hecha con medio millón de estos bloques plásticos.

Se trata de una recreación de 7 metros de largo, en la que hay detalles como un barco norteamericano, una embarcación de invasión, un tiburón en el mar e incluso cadáveres de Lego desperdigados por la playa, todo esto en una escena que también necesitó piezas de Brickmanía, una firma que se dedica a fabricar ladrillos que Lego se niega a realizar, como por ejemplo, armas.