Los tribunales estadounidenses consideraron que la nueva tablet de la empresa surcoreana no infringió las patentes de diseño del iPad, tal como lo había denunciado Apple, la que había conseguido prohibir su llegada al país.

La medida había sido aplicada antes del juicio en California que duró un mes en el que se enfrentaron Apple y Samsung, cuya batalla legal terminó con una rotunda victoria para la compañía de Cupertino.

Sin embargo, el jurado determinó que Samsung no había violado la patente que era la base para aplicar el veto a las ventas del ‘tablet’ y Samsung solicitó que la prohibición fuese levantada.